
El deterioro productivo en tiempo real
El Centro de Estudios para la Ciudad, se propuso visibilizar el deterioro productivo en tiempo real a partir del mapeo de despidos, suspensiones y cierres de unidades productivas, tomando exclusivamente la actividad privada. Esa tarea, que venimos desarrollando desde principios de año, nos permitió territorializar la urgencia de la situación en cada rincón del país, considerando la diversidad de escalas y de economías regionales. Estas son algunas de las conclusiones preliminares:

Evolución temporal: 2024–2026
El mapeo evidencia una aceleración sostenida y preocupante de los procesos de desestructuración laboral y productiva. El año 2024 es un punto de partida con casos dispersos, mientras que durante 2025 se consolida la tendencia, y en el transcurso del año 2026, ya superamos la cantidad de casos registrados en años anteriores.

El año 2026 ya concentra más de la mitad de las suspensiones (4.305 de 7.263) y encabeza los cierres de planta (96 de 143) de toda la serie 2024–2026. La migración del ajuste laboral (despidos) hacia el colapso que para la producción significan la cantidad de suspensiones y cierres, se afianza.

Nota sobre sector petrolero: aparece encabezando el ranking por un caso puntual y atípico: los 4.000 despidos atribuidos a YPF en Santa Cruz, sumados a 300 de Halliburton en Chubut. A diferencia del resto de la tabla (que evidencian varios casos dispersos), dos hechos concentran casi todo el valor, convirtiéndose en una señal de alerta puntual sobre la actividad hidrocarburífera patagónica y no como un patrón sectorial extendido, como sí lo son textil, electrodomésticos, neumáticos o calzado.
Cadenas de relaciones sectoriales
Toyota (Zárate), General Motors (Santa Fe) y KTM/Corven Motors se correlacionan con FATE, Bridgestone y Cabot Argentina (neumáticos) y con Dana, Adient y otras autopartistas. La caída de la producción automotriz sigue destruyendo la demanda en todos sus eslabones de forma casi simultánea, y esta cadena continúa ligada a la industria metalúrgica (Ternium/Acindar/Leval), a su vez conectada con la construcción.
Textil → Calzado → Curtiembre → ComercioTextilcom, TN & Platex, Alpargatas, Rioja Textil y otras firmas textiles, junto a curtiembres y calzado (Bicontinentar, Dass, Vulcalar, VIAMO), siguen impactando en el comercio. Es, además, el sector con mayor cantidad de casos individuales (21), lo que confirma su fragilidad estructural frente a la caída del consumo, que continúa sin recuperarse.
Láctea → Alimentaria → Frigoríficos → Avícola → DistribuciónSanCor, ARSA, Lácteos Verónica y La Suipachense aportan a la misma cadena que los frigoríficos y avícolas (Gral.Pico, Granja Tres Arroyos) y la distribución/supermercados. El deterioro de esta cadena impacta particularmente por su peso en las economías regionales, indicando una muy preocupante caída del consumo básico familiar.
Dimensión territorial: ¿dónde golpea más?

La Provincia de Buenos Aires concentra el 36,09% de los despidos totales (8.802), bajando respecto al informe preliminar de mayo, cuando significaba el 51% del total nacional de despidos. Esto no implica un mejoramiento de la situación bonaerense sino (de hecho, los despidos aumentaron de 7.419 a 8.802 personas, y se incrementaron a 47 los cierres) sino que el deterioro en el sistema productivo se extendió a otras provincias, (fundamentalmente a Santa Fe y Córdoba y, puntualmente, a Santa Cruz).
Cordón industrial del Paraná: Campana, Zárate, Ramallo, San Nicolás, Villa ConstituciónEste corredor, que en mayo ya se señalaba como zona de mayor riesgo sistémico, suma ahora 16 casos identificados con más de 1.500 despidos directos, entre ellos Toyota (Zárate, 700 despidos), Ternium y sus empresas contratistas (San Nicolás, 250 despidos) y Acindar (Villa Constitución). La crisis sigue afectando simultáneamente a todas las ramas productivas (metalúrgica, automotriz, química, papelera, pesquera, maderera) evidenciando que se trata de una crisis sistémica en esa escala territorial.
Santa Fe: las suspensiones siguen siendo la señal de alerta más fuerteCon 1.601 despidos pero 2.750 suspensiones, es la cifra más alta en todo el país, repitiendo el patrón detectado en mayo. Por lo general, estas suspensiones, parecen anticipar el cierre definitivo de una gran cantidad de unidades productivas (muy ligada a la actividad metalúrgica).
Córdoba: sostenido aumento de los despidosCórdoba pasa de 1.176 a 2.147 despidos (10 cierres de planta y 1.035 suspensiones), con una fuerte presencia fuerte de los sectores metalúrgico, automotriz y lácteo. El incremento de la cantidad de suspensiones, sugiere que, como en Santa Fe, la provincia podría estar entrando en una fase previa a nuevos cierres de unidades productivas.
Datos sin territorializarSe dan un impacto reciente y muy significativo (800 despidos en trasporte aeronáutico: Flybondi) pero sin consignar en las publicaciones una territorialización específica discriminada por provincias.
Pequeñas ciudades y cese de la actividad productiva
Tal como se evidenció en el primer informe, el cierre de unidades productivas emplazadas en pequeñas localidades provoca un significativo impacto en el sistema local en su totalidad, ya que por lo general se considera la principal fuente de empleo industrial (que moviliza también otros rubros o actividades vinculadas). A modo de ejemplificación, se indican una serie de localidades (de menos de 20.000 habitantes) que atraviesan por dicha situación:

Situación crítica: el impacto en las pequeñas localidades del cese de actividades de las unidades productivas (que son mayoritariamente pertenecientes al sector lácteo, textil y alimentario) afectan no solo a la economía local, sino también a las economías regionales, con una misma matriz e identidad productiva. Esto repercute en forma directa en otros rubros directamente relacionados (por lo general empresas de pequeño rango o pymes familiares) pero también en toda la estructura económica de sostenimiento local, fundamentalmente de tipo comercial. Esta afectación ampliada, dificulta y condiciona, por lo tanto, las posibilidades reales de reinserción laboral de los habitantes de estas localidades.
Conclusiones territoriales
La desindustrialización sigue el mapa histórico del desarrollo industrialLas zonas más afectadas continúan coincidiendo con los polos industriales históricamente más densos del país. La actualización no modifica esta lectura preliminar del informe anterior, sino que la profundiza.
El cordón Campana-Zárate-San Nicolás-Villa Constitución, sigue siendo la zona de mayor riesgo sistémicoCon 17 casos mapeados, este eje productivo fundamentalmente metalúrgico, evidencia un fuerte impacto de la crisis en la propia actividad (tanto en sus empresas insignias como en pymes y cooperativas de menor porte) y en la afectación que produce a la economía de todo el cordón. Otros datos oficiales permiten corroborar esta lectura territorial: según los datos correspondientes al primer trimestre 2026, el aglomerado urbano San Nicolás - Villa Constitución registró la tasa de desempleo más alta del país, con un índice del 10,4% (INDEC). Esta tasa se encuentra por encima del promedio nacional para el mismo período que es del 7,8%.
El territorio del centro del país con un alto impactoSe mantiene la fuerte afectación productiva en provincia de Buenos Aires, que continúa encabezando el proceso, pero con una presencia fuerte y en crecimiento de las otras dos provincias más pobladas del país: Córdoba y Santa Fe. Esta situación, ligada tanto a cierres de plantas o unidades productivas como a despidos y suspensiones, se evidencia en áreas de producción primaria de alimentos (láctea, alivmentaria, frigorífica, etc.) como industriales de tipo metalúrgico, automotriz, autopartes, etc.
Santa Cruz y la actividad petroleraHacia fines 2025 y en forma consolidada este año, se produjo un fuerte impacto en las industrias vinculadas al petróleo y energía, que se evidencia con fuerza en este informe. El mapeo de dos empresas genera un alto concentran casi todo el valor, convirtiéndose en una señal de alerta puntual sobre la actividad hidrocarburífera patagónica y también una lectura territorial: el repliegue y concentración como estrategia empresarial en Vaca Muerta, por sobre otros puntos productivos provinciales.
El impacto mesopotámico: Misiones, Corrientes y Entre RíosLas tres provincias ven acrecentado el impacto de despidos e incluso cierre de unidades productivas (el mapeo registra 1961 despidos y 395 suspensiones, junto al cierre de 8 industrias). Se trata fundamentalmente de empresas vinculadas a la producción regional de mayor escala (maderera, calzado, textil, avícola, entre otras) así como rubros relacionados (supermercados, comercio, alimentaria, etc.) y otros cuya presencia no reviste rasgos tan protagónicos en la provincia, pero repite sus efectos (metalúrgica, tecnología, autopartes, etc.)

El mapa de la desindustrialización: la crisis productiva acelera, quiebra las economías regionales y se extiende por todo el territorio nacional.
¿QUÉ CAMBIO DEL INFORME PRELIMINAR (mayo 2026) A HOY?

El crecimiento más marcado se da en despidos (70%), impulsado en gran parte por el caso puntual de YPF en Santa Cruz, que fue incorporado en este informe, y que registra situaciones previas (2025-26). Si excluimos ese dato, el crecimiento de despidos ronda el 42%, que evidencia una lógica más asimilable al resto de los indicadores. Cabe señalar que, considerando que el dato surge de los casos publicados en medios de comunicación, el resultado indica una profundización y aceleración de la crisis industrial y productiva en el país.
¿Hay relación entre despidos y endeudamiento?El Centro de Estudios para la Ciudad, junto a la Fundación Ebert Stiftung desarrollaron el Mapa de la Deuda, que territorializa los datos de deudores morosos, emitidos por la Central de Deudores (Banco Central de la República Argentina) y resulta un instrumento muy valioso para poner en relación despidos o colapso productivo y endeudamiento familiar. Al menos dos elementos llaman la atención: una similitud en el rol protagónico que en ambos adquiere la provincia de Buenos Aires y la de Santa Cruz, y una aparente contradicción entre el fuerte impacto del industricidio en Córdoba y Santa Fe, y la menor incidencia de la mora con relación al total nacional en esas provincias. En los próximos informes seguiremos trabajando estas líneas de relación que permiten territorializar datos de una realidad compleja y que atraviesa a cada rincón del país.
El día de la Industria Nacional
Este 2 de septiembre, nos encontramos con un nuevo día de la industria nacional con nada para celebrar. En un escenario caracterizado por un sostenido deterioro productivo: un verdadero industricidio que abarca todas las ramas productivas en toda la extensión del territorio nacional. Cuando nos propusimos mapear en tiempo real los despidos, las suspensiones y los cierres de unidades productivas, tomando exclusivamente la actividad privada, queríamos territorializar la urgencia de la situación en cada rincón del país, considerando la diversidad de escalas y de economías regionales. Esta tarea, significaba mapear un deterioro que propias cifras oficiales no podían ocultar: la caída del empleo asalariado en la actividad privada se viene evidenciando desde el inicio de la gestión nacional de Milei. Como mencionamos en el informe preliminar, el acceso a los casos mapeados tiene su origen en los datos publicados, por lo general replicados por los grandes medios de comunicación. Esto evidencia una brecha importante entre los informes estadísticos de SIPA (Sistema Integrado Previsional Argentino) y los casos publicados o informados por los grandes medios. Esto se debe al blindaje mediático que recibe la crisis del empleo, ya que los despidos aislados y los conflictos laborales más chicos, que afectan a distintas sucursales o se territorializan en localidades más pequeñas, por lo general no son retomados por los diarios más importantes que cubren el tema. De todos modos, el mapeo evidencia que tanto en los grandes polos productivos o en el corazón territorial de cada provincia, la crisis industrial se consolida, paralizando las economías locales y regionales en todo el país. Este 2 de septiembre no encontramos motivos para celebrar, pero sí nos encuentra con la responsabilidad de seguir mapeando lo que las estadísticas oficiales confirman y que muchas veces queda invisibilizado. Detrás de cada cifra hay un puesto de trabajo, una familia y una comunidad que sostiene la trama productiva de nuestro país. Un mapeo que muestra una industria y una producción nacional que sigue perdiendo terreno mes a mes. Seguiremos territorializando esta crisis, porque solo entendiendo dónde y cómo golpea es posible pensar en una salida productiva, federal y con trabajo genuino para la Argentina.